Hablando esta semana con un buen amigo, dietista-nutricionista, me ha hecho recapacitar sobre la importancia de empezar a cuidarnos desde dentro.

Es cierto que, en nuestra revista, os ofrecemos todo tipo de consejos sobre tratamientos para lograr un cabello, piel y uñas sanos y radiantes. Pero, además, si todos nos comprometemos desde el interior, dando a la alimentación el papel fundamental que le corresponde, podremos conseguir unos resultados realmente espectaculares.

Así, le pedí a que comparta con nosotras cinco trucos para seguir el ritmo de la primavera y llegar al verano con vitalidad. Me parecieron interesantes, así que aquí los comparto con vosotros:

Verduras y hortalizas a diario

No descuides incluir a diario al menos dos raciones de estos productos. Crudos en ensaladas, rehogados en guarniciones o en forma de cremas y purés en cada comida, aportan tres ingredientes principales (vitaminas, minerales y fibra soluble) para atender tu aparato digestivo y mantener una piel luminosa, hidratada y tersa.

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Pescados a diario

Frescos o en conserva (no olvides que también te sirven los mariscos y moluscos de lata como mejillones, berberechos o almejas). Son una fuente imprescindible de proteínas fundamentales para el tono de los músculos del esqueleto, los músculos del aparato digestivo, los cartílagos de las articulaciones y la salud de la piel. Además, aportan ácidos grasos esenciales omega-3, con una potente acción antidepresiva, antiinflamtoria (genial para nuestra piel) antiálgica (combate el dolor) y antioxidante. Son fuente de minales antioxidantes como el zinc y el selenio y el yodo que contienen ayuda en la función tiroidea. comida

Frutos secos a diario

Si los eliges crudos o tostados y te olvidas de los fritos, con miel o chocolate serán tus pastillas naturales de nutrientes, un concentrado natural de vitaminas y minerales y resultarán excelentes para tus huesos, piel, cabellos y uñas. ¿Que tienen muchas calorías? Pues como todo, en su justa medida: un puñadito a media mañana o en el desayuno y prepárate a ver cómo activan tu metabolismo. Así que ya sabes: no los tomes por la tarde o por la noche.

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Cereales y legumbres integrales

Cereales de desayuno como la avena, toma menos trigo y más arroz integral. Cambia el pan normal por pan de centeno, las patatas por pasta ‘al dente’ e introduce legumbres (lentejas, garbanzos o judías) en tus ensaladas.

Reduce tus lácteos enteros y no consumas más de los que necesitas

Siempre es mejor el yogur que la leche o los quesos y, cuando tomes éstos últimos, que sean de tipo curado. Nunca consumas más de tres productos lácteos al día. En exceso, aunque sean yogures destinados a combatir el colesterol o el estreñimiento, pueden provocar efectos indeseables y saciar antes de tiempo, limitando de este modo el consumo de otros alimentos fundamentales. Los lácteos son una fuente muy importante de calcio, magnesio y vitamina D, todo ellos nutrientes esenciales para la salud de los huesos, pero recuerda que esas sustancias también se encuentran en pescados, frutos secos y legumbres.

Interesante, ¿verdad? Espero que estos consejos nos ayuden a afrontar la primavera con vitalidad y buena salud. ¡Un fuerte abrazo a todos!