Los autobronceadores buenos son aquellos que proporcionan a la piel un color moreno de manera gradual pero rápida y sin tener que tomar el sol. Normalmente, los usamos cuando queremos tener buen color de cara a un evento, por ejemplo si tenemos una boda y no nos va a dar tiempo a broncearnos al sol. También los usan personas que no pueden tomar el sol y no quieren tener un aspecto pálido.

Por supuesto, es una buena arma para que los primeros días en la playa no destaquemos por el color blanco, sobre todo si no hemos sido de los primeros en coger vacaciones y para cuando al fin vamos a desplazarnos a la zona de costa ya todo el mundo luce un precioso bronceado.

Pero debemos de tener claro que los autobronceadores no nos protegen en absoluto del sol en principio, sino que en caso de tomar el sol, debemos de usar una crema protectora incluso si la piel tiene un color moreno pronunciado.

¿Son perjudiciales para la piel?

Los autobronceadores no son para nada perjudiciales para la piel, son un cosmético más y de hecho tienen mucho en común con el maquillaje, aunque en su caso el tono es más permanente. Se usan sobre la piel limpia y se aplican, generalmente, en días alternos. Poco a poco van aumentando su color.

Lo que hay que tener en cuenta es que no todos los autobronceadores son iguales ni tienen la misma calidad. Algunos dejan la piel con un tono moreno muy bonito pero otros la dejan anaranjada y fea. Hay que probarlos primero en una zona que no se vea mucho y así sabremos cómo nos queda.

Por último, los autobronceadores hay que aplicarlos muy bien, con cuidado de cubrir toda la piel y de poner la misma cantidad de producto en todas partes. De lo contrario podríamos acabar con un aspecto horrible y como manchado, ya que algunas áreas se colorearían más mientras que otras no.

¿Qué protector debemos de usar con un autobronceador?

Los autobronceadores no estimulan la producción de melanina. Tan solo colorean la piel, es algo así como aplicar un colorante sobre la piel que tiñe las capas más superficiales de la misma. Por este motivo, el moreno que parece que tenemos es totalmente falso.

Así pues, el protector que debemos de usar es el que se corresponde con nuestro tono original de piel y no con la que lucimos bronceada por el producto. Si somos muy blancos, elegiremos un protector de 50 aunque en ese momento se nos vea con la piel tostada.

¿Existe el autobronceador perfecto?

Algunos fabricantes se han empezado a dar cuenta de que el cliente no quiere tener que aplicarse dos productos diferentes, por un lado el autobronceador y por otro lado la crema protectora. Por eso, han comenzado a crear productos para colorear la piel que ya tienen filtros de protección.

Si puedes escoger uno de estos productos con una protección suficiente para tu piel, habrás encontrado el autobronceador ideal.