España es un país reticente a la utilización de audífonos digitales. Sólo cerca del 8% del total de habitantes que sufren una pérdida de sensibilidad auditiva en cualquiera de sus grados lo usan, bastante por debajo de la media europea.

Así pues, entre uno y dos millones de personas, dependiendo del estudio al que acudamos y del grado de sordera, padecen una pérdida de audición que podría verse solucionada con la colocación o implantación de un audífono digital. Pero, antes que nada, ¿qué es exactamente un audífono digital? Se trata de una pequeña prótesis que palia los problemas auditivos, amplifica el estímulo sonoro del oído y potencia los sonidos por segmentación, es decir, amplía con más intensidad la frecuencia media y alta.

Gracias a esto se consigue algo muy necesario en las sociedades en las que habitamos: entendimiento, ya que el audífono permite optimizar el entendimiento en las conversaciones y que éstas lleguen al cerebro de manera clara y contextual.

La revolución de los audífonos digitales

En pleno siglo XXI asistimos a una revolución tecnológica y digital que está cambiando día a día el mundo en el que vivimos. El sector de la salud auditiva no es ajeno a este proceso y vive una constante renovación que como no podía ser de otra manera también ha llegado a los audífonos digitales.

Pese a que el audífono digital no es algo nuevo, se encuentra en un proceso de continuos avances que van en la línea aumentar la eficacia a la hora de recuperar el sonido captado, en ganar en comodidad y en reducir su tamaño para que aumente su discreción. Además, tampoco debe quitarte el sueño el precio, ya que existe una gran variedad de modelos, marcas y potencias que a buen seguro se adaptarán a tu bolsillo. Así que si sufres una pérdida de audición,  no hagas oídos sordos y hazte con un audífono digital.

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.