Existen muchos trucos para aprender la tabla periódica. A cada persona le funcionará mejor uno u otro en función de sus métodos de estudio y de cómo funcione su cerebro. Por eso, ofrecemos diez alternativas diferentes para que todos puedan encontrar la que mejores resultados les ofrezcan.

Aprender la tabla periódica con Mnemotécnia

Es una técnica de memorización basada en la asociación. A muchas personas les resulta más fácil aprender asociando. Una manera de hacerlo es creando frases sencillas en las que se incorporen varios elementos. Por ejemplo, el grupo 1 está formado por  H (Hidrógeno), Li (Litio), Na (Sodio), K (Potasio), Rb (Rubidio), Cs (Cesio) y Fr (Francio): Hoy Lina Kiere Robar el “CoraSón” de Francisco.

Repetición

Es, sin duda alguna, la técnica más clásica y menos imaginativa, pero para muchos la única que funciona. Consiste en escribir una y otra vez cada lista o repetirla en alto hasta que quede totalmente recogida en la memoria.

Imágenes para aprender la tabla periódica

Es una técnica de Mnemotécnia pero un poco diferente, ya que cada elemento se asocia a una imagen y, con las diferentes imágenes, se va creando una historia. Refuerza la técnica que hemos visto en el primer punto. Podemos asociar Lina y Francisco al rostro de personas que conocemos con ese nombre y crear la historia con sus caras, siendo mucho más sencillo así retener la frase que nos dará las claves.

Canciones

Cuando eras pequeño y tuviste que aprender el abecedario seguro que lo hiciste cantando. Todo es más fácil de memorizar si se le pone música y, mejor todavía, se consiguen algunso versos aunque sean simplones.

Sistema Dominic

Basado en la Mnemotécnica, es un poco complicado en su planteamiento, pero  ofrece muy buenos resultados una vez que se controla. Se basa en una tabla en la que cada letra del alfabeto se asocia a un número y cada número va asociado a una imagen y a una frase.

Método de Loci

Otra técnica de la Mnemotécnica. En esta ocasión, en lugar de crear una frase se crea una historia en la que se hace un recorrido que se lleve a cabo de manera habitual, por ejemplo el camino de casa al centro de estudio. A lo largo de todo el camino se irán asociando los diferentes elementos que encontramos a los elementos de la tabla periódica, en este caso.

Palacio de la memoria

Similar al truco anterior pero en lugar de hacer un recorrido de una ruta se hace a través de las diferentes estancias de un palacio (que puede ser una vivienda que conozcas bien). Igual que en el caso anterior, se realiza asociación de ideas entre lo que hay en la casa y los elementos de la tabla.

Aunque aquí los mostramos muy resumidos, estos trucos han sido desarrollados por expertos y una vez que se dominan resultan altamente efectivos para estudiar este tipo de listas que, en principio, no tiene un sentido para nuestro cerebro y que gracias a este tipo de asociaciones, consigue tenerlo.

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