¿Cuántas veces  te has visto obligada a ceder ante el chantaje emocional ejercido por, un hijo, la pareja o una amistad? Nos pasa a todos, en algún momento  u otro de nuestra vida, y la mayoría de las veces nos dejamos arrinconar por no saber decir “NO”, ceder al chantaje emocional no solo es dañino para nuestro equilibrio emocional, si no que te deja desprotegido delante de la persona que lo ejerce.

Decir No

La verdad es que algunas personas son chantajistas emocionales natos, quiero decir con esto que hacen del chantaje emocional todo un ejercicio de sadismo, me explicó: te manejan de tal manera que terminas sintiéndote una mala persona si no cedes ante las demandas de tu chantajista.

El otro día me llama una vieja amiga y me cuenta entre sollozos el enfrentamiento que había tenido con su hermana pequeña. Mi amiga casada con tres niños, un trabajo de directiva y un matrimonio con problemas de comunicación por falta de tiempo, se encontraba en su despacho preparando una reunión de altos ejecutivos, cuando su hermana soltera, sin problemas y viviendo con su novio de turno la llamó desesperada porque su amante virtual, había dejado un mensaje en una de esas redes sociales tan de moda para ligar y en la cual te mandas flechazos y dejas comentarios.

Paola que como podéis imaginar tenía la mente en el trabajo que estaba realizando, se queda en blanco cuando María le dice que qué le parece el comentario que ha dejado su amante, con muy buenos modos Paola le contesta a su hermana que ahora mismo no piensa nada. Para resumir y no hacerme pesada, María le cuelga el teléfono a Paola diciéndole con muy malos modos, que cuando tenga tiempo ya reflexionara sobre lo que han hablado y que ten hermanas para eso.

Yo no pude evitar hacerle ver a mi buena amiga Paola, que parte de culpa la tiene ella, por no haber sabido decirle “NO” a su hermanita, acostumbrada a ser el centro de atención y ha usar el chantaje emocional si no se sale con la suya.

Este es uno de los muchos ejemplos de chantaje emocional que nos podemos encontrar en nuestra vida cotidiana. ¿Es que María no pensó que Paola estaba trabajando? claro que no. Los chantajistas emocionales no dudan en darle la vuelta a la tortilla y en hacerte sentir culpable si no respondes a sus exigencias inmediatamente. Si la primera vez que María utilizó el chantaje emocional con su hermana mayor, Paola le hubiera dicho “NO” las cosas hubieran ido por otro camino, pero por no discutir, por no sentirse culpable, muchas veces cedemos a este tipo de chantaje y eso nos lleva a la larga a vivir desagradables situaciones que se hubieran podido evitar.

Como he dicho al principio de este artículo decir “NO” no es fácil, pero a veces es muy necesario, no siempre podemos estar disponibles para los demás, y la convivencia es un trabajo de respeto mutuo.

Si en un momento dado estas ocupada, estresada o simplemente no te apetece, aprende a decir “NO” y no cedas ante el chantaje emocional, porque a la larga tú serás la única perjudicada.

Autor: Tania B. Blogger especializada en terapias alternativas, terapeuta transpersonal desde el año 1998 especializada en Coaching, aromaterapia, musicoterapia y gemoterapia, entre otras especialidades.