La apendicitis es una inflamación del apéndice (un pequeño órgano que se halla al principio del colon ascendente), producida por una infección. Esa inflamación puede ser aguda o crónica.

Personas afectadas

Toda la población, en general, tiene la posibilidad de padecer apendicitis en algún momento de su vida. Pero especialmente las personas con antecedentes familiares o con fibrosis quísitica.

Síntomas de la apendicitis

Las manifestaciones típicas son los dolores abdominales muy fuertes, generalmente situados a la derecha y la parte inferior del ombligo. Este dolor aumenta en intensidad con el tiempo y puede empeorar con los movimientos respiratorios, tos o estornudos.

Contracción muscular localizada en una zona.

Naúseas y vómitos que habitualmente se presentan al comienzo de la enfermedad

Fiebre que puede ser moderada (38 o 38,5°C), falta de apetito

Escalofrios, estreñimiento y diarrea e hinchazón abdominal

Los síntomas de la apendicitis pueden parecerse a las de otras enfermedades por lo que se debe consultar con el médico para un mejor y más exacto diagnóstico. Se presenta en los meses de invierno entre octubre y mayo. En los niños menores de 5 años, el diagnóstico de dicha enfermedad es difícil; ya que los síntomas pueden atenuar o difuminarse.

Tratamiento y prevención

El tratamiento específico de la apendicitis se determina en función de la edad, estado general de salud, historial médico periodo de la enfermedad y tolerancia a los medicamentos.

Debido a las altas posibilidades de que el apéndice se rompa, los médicos recomiendan su extirpación por medio de una operación denominada apendicectomia. Siempre que sea en las primeras 48 horas del tratamiento o si ha transcurrido más tiempo, es necesario hospitalización, reposo en la cama y antibióticos activos.