Clásica, modositao moderna. La pieza más versátil del mes te protegerá del fresquillo… ¡y te va a dar mucho juego!

Divertida

Eres de las que cuando te dicen “que mona y conjuntada vas” haces un mohín y dices: “Uy, pues lo primero que he pillado: esta mañana estaba zombi perdida”. ¡Ya! Estás al tanto de lo que se lleva y de lo que no y además sabes encontrar prendas bonitas entre montones de trapos. Decidida, segura de ti misma y con ganas de comerte el mundo. Eso sí, no vas por la vida de “porque yo lo valgo”

Señorita

La modernidad la consigues con los complementos porque en el resto de las prendas eres súper clásica. Lo bueno de tu estilo es que consigues atesorar un fondo de armario envidiable y la ropa te dura un montón porque son precisamente los accesorios los que consiguen que des el toque de gracia. Vas siempre muy bien vestida y tu estilo se puede eternizar hasta los 40… pero ¿no crees que tienes edad de ser más arriesgada?

Sexy

Eres de las que te pones un hábito de monja y vas pidiendo guerra. Sabes lo que funciona, cómo atraer las miradas… ¡y te encanta! Sabes que un corte estratégico en las piernas, un cinturón que descansa en la cadera, un escote insinuante pero nada exagerado, son claramente sexys y provocadores. Si vas así por la mañana no queremos saber que te pones por la noche… ¡eres una auténtica ‘femme fatale’!

Urbana

Para ir deportiva y casual no necesitas llevar siempre unas zapatillas y una sudadera. Sabes ir arreglada sin renunciar a tu estilo. Tu look es cien por cien urbano: ya te vemos corriendo detrás del autobús como una posesa sin perder ni un ápice de tu elegancia. Quedas bien en cualquier situación, pero corres el peligro de resultar monótona. Bueno, ¡lo que tú quieres es ir cómoda!