Numerosos estudios coinciden en que hay riesgo para la salud, cuando el peso supera en un 30% el peso que corresponde por la edad y la talla. En estos casos, las cuestiones sociales y estéticas pasan a un segundo plano y la salud se convierte en protagonista.

La obesidad consiste en una excesiva acumulación de grasa en el cuerpo. En otras épocas el exceso de peso se consideraba signo de belleza, salud y estatus social. Actualmente, dejando de lado el modelo estético vigente, en la lucha contra la obesidad priman los problemas o riesgos de salud que puede provocar, además de otros de tipo psicológico.

Existen numerosas enfermedades que derivan de la obesidad. Conozca 10 razones “de peso” para mantener la línea:

Coronariopatias e infarto de miocardio

Una obesidad mantenida incrementa el riesgo de enfermedad coronaria, insuficiencia cardiaca congestiva fallo cardiaco y muerte por infarto de miocardio.

Hipertensión arterial

Las personas que presentan un sobrepeso del 20% o superior desarrollan hipertensión arterial con una frecuencia 10 veces mayor.

Cálculos biliares o piedras de la vesícula

En pacientes obesos hay mucha mayor incidencia de colelitiasis. Más de 1/3 de mujeres de 45 años que presentan un sobrepeso del 100% padecen piedras en la vesícula biliar.

Insuficiencia respiratoria y problemas pulmonares

Las personas con obesidad masiva tienen tendencia a presentar problemas respiratorios en forma de trastornos bronquiales, síndrome de sleep-apnea o trastorno respiratorio del sueño, hipoventilación alveolar, embolismos pulmonares que pueden evolucionar al cuadro florido de hipertensión pulmonar, hipertrofia ventricular y fallo cardiaco, causa no poco frecuente de muerte en estos pacientes.

Alteraciones de la menstruación

Alteraciones de la menstruación e infertilidad son relativamente frecuentes en las personas obesas.

Hipercolesterolemia e hipertrigliceridemia

En estos pacientes los niveles de colesterol y otras grasa en sangre tienden a ser elevados, contribuyendo y potenciando de esta manera las alteraciones coronarias e infartos de corazón.

Diabetes

Hay una estrecha relación entre diabetes tipo II o diabetes no insulinodependiente y obesidad. Asimismo, la intolerancia que presentan estas personas a la glucosa es proporcional a los años del paciente, duración de la obesidad e incremento de peso. En aquellos que presentan un incremento de peso del 45% o superior el riesgo de diabetes se multiplica por 30. La mayoría de estos pacientes solucionan el problema al reducir peso

Alteraciones dérmicas e infecciones fúngicas de la piel

Los pliegues cutáneos favorecen la maceración de la piel y la colonización de ésta por hongos y otros parásitos

Problemas óseos y articulares

El sobrepeso que se ve obligado a soportar el esqueleto de estas personas es responsable de los problemas articulares y de columna.

Problemas psico-sociales

Las personas con sobrepeso se ven sometidas a un gran estrés que desemboca en serios trastornos depresivos difíciles de manejar. Los cuerpos esculturales y la moda de la extrema delgadez ayuda a las personas que no poseen ese tipo de cuerpos a que se encierren en sí mismas, se avergüencen de su estado y caigan en una depresión que no les permite llevar una vida del todo normal.